Monday, May 29, 2006

Un ejercicio para la precisión

A pedido popular, porque la gente me lo ha pedido, he aquí un ejercicio que todos pueden hacer en sus casas/gimnasio/parque, solos.

Si están al aire libre fijen su objetivo a una hoja. Con su espada hagan un golpe, el que quieran. La gracia del ejercicio está en detenerse justo antes de llegar la hoja. No la toquen, simplemente deténganse justo antes. En un comienzo o la tocarán o se detendrán mucho antes. Con la práctica se detendrán entre uno o dos cm. de la hoja, lo que es muy bueno. Si están en un espacio cerrado, pueden usar una cadena, que la colgarán desde el techo hacia abajo. La gracia de una cadena sobre una hoja es que produce ruido, así al fallar se notará estrepitosamente.

Para hacer el ejercicio menos aburrido, pueden variar los ritmos, primero lentamente, luego más rápido, combinaciones lento-rápido. La idea es cansarse, para acostumbrar al corazón al ritmo de un combate de esgrima. Este ritmo lamentablemente no es replicable en otros ejercicios, por lo tanto la mejor forma de mejorar el estado físico es esgrimir. En mi escuela, evalúo la precisión. Por lo tanto, no basta con entrenar en las clases, el alumno debe practicar también en su casa. Para este ejercicio no se necesita espacio, puede ser en cualquier parte. Si no tienen hojas o cadenas, improvisen. Avísenme que hicieron para publicarlo

Thursday, May 18, 2006

La sicología en el combate

Luego de terminar con el segundo taller introductorio del Museo Histórico Nacional, he quedado pensando en que ciertos fenómenos se repiten. Es decir, los alumnos sufren los mismos problemas y desafíos, sin importar su género, edad o intereses.
El primer problema que veo es que el uso de una espada corta por primera vez genera cansancio en las muñecas. Por lo tanto, es fundamental una buena elongación de muñecas, tanto al inicio como el final de la clase. Así, hasta el momento de escribir, nunca he tenido algún alumno con lesiones en las muñecas.
Quiero detenerme en el segundo problema. Este ocurre al momento del combate libre. A propósito, siempre logro conectar golpes en la cabeza, para generar en ellos un fenómeno, generalmente nuevo: provocar un shock. Como usamos caretas -elemento fundamental de seguridad- y las espadas tienen un filo de goma eva, puedo golpear simulando un golpe fuerte y jamás pondré en riesgo la salud del alumno. Lo interesante es que todos, sin excepción, se paralizan al recibir el impacto, a pesar de reconocer que no les dolió. Esto es por motivos sicológicos: nadie está acostumbrado a recibir golpes. Acto seguido, quedan quietos. Para evitar esto - en un combate real esto significaría la muerte- es necesario entrenar el aspecto sicológico del combate. Esto significa que cuando estamos en peligro, nuestro cuerpo y mente funcionan completamente diferentes. Nos sube la adrenalina, pensamos diferentes. La reacción natural es pelear o huir. Son muchas consideraciones que lamentablemente, muchas veces son olvidadas en los entrenamientos. Es decir, el mejor luchador del mundo si no responde adecuadamente y queda paralizado de miedo, no podrá usar nada de lo aprendido. Quienes sepan inglés, pueden ver la siguiente página, donde el tema es tratado magníficamente: http://www.tonyblauer.com/ . No es de esgrima medieval, pero ve el tema de la sicología del combate desde un punto de vista práctico, lo que da mucha validez.